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DURO DE COPIAR: De piratería & otras yerbas.

Por Dr Malo



Lo reconozco, tengo “películas piratas”. ¿Quién no?, pero mi caso va más allá. No tengo una, ni dos. Sino que poco más de 500. ¡UF!. En mi defensa explico que, eso sí, son puro DVD filete. Copiados de los originales. Con este panorama, puede que crean que estoy a favor de toda la piratería. No obstante, mi primera convicción es que no existe mejor producto que uno original. Sin embargo, los precios son los precios y estos superan, casi siempre, el poder adquisitivo de tener copias legales. Tema no menor si se toma en cuenta que el precio es robustecido gracias a los distribuidores locales. [Sonido de Caja Registradora]. Al menos, puedo decir que tengo 15 copias originales. Algo es algo, dirán.

Imagen captada desde el DVD que hize de Duro de Matar 4.0

En todo caso, de seguro se preguntan: ¿A que viene tamaña confesión en mi primer aporte a esta sección?. La respuesta es simple. Puedo ser todo lo maloso y mal pensado que mi personaje implica, pero existen temas que creo coherentes debatir, incluso, cuando yo atente contra ellos. ¡Puro doble discurso y cinismo!, dirán.

Como sea, el tema de la piratería, es uno de esos debates que considero importantes. Seamos claros: existe una clara necesidad de una amplía gama de los consumidores, sea por lo que sea, de poseer en sus manos una copia de un producto que se exhibe en el cine o, de lleno, que aún ni siquiera ha mostrado la punta de la nariz por estos lados. Todo queda bastante claro, cuando comienzan a salir los reportes que dejan – como siempre – mal parado a Chilito, en la élite de la piratería mundial.

Muchas veces, es parecido a una adicción. Algo que debes tener. He llegado a pensar que existen casos de personas que tiemblan, excitados, al lograr bajar desde Rapidshare la última – de las tantas partes – de la película en formato rar. Caras deformadas de la ansiedad al completar toda la película. Es cómo una droga. El éxtasis de la piratería, en su máxima expresión. Sin duda, dicha conducta ha llevado a que sus detractores señalen que la industria pierde millones. Nos pintan la escena: “artistas en la bancarrota, toma uno”. Todo por la culpa, esencialmente, de la descarga desde la red. Para combatir, este “Salón de la Justiciacrea campañas de concientización en una masa difícil, sino imposible, que tome conciencia.

No quiero parecer el cura Gatica. Todo lo contrario. Pero después de que en mi última visita al cine, con motivo del estreno de Los Simpsons, se exhibió uno de los tantos spots anti-piratería surgió un comentario entre los presentes que tiene que ver bastante con el génesis de este tema. Dichos spots muestran inquisidoras temáticas que te refriegan en la cara: “No robarás”, como en el siguiente:


Ahora, vamos por partes. La escena es esta: Cine Hoyts San Agustín, sala uno. Lugar atestado de cabros chicos, padres y pailones que esperábamos ver al tiro a Homero. De la nada, aparece el vídeo previo a los avances. Los segundos pasan tranquilamente. Se escuchan algunos murmullos. Hasta que se lee claramente:

- “Las películas piratas se ven mal”.

La respuesta de un asiento del público fue efusiva:

- ¡De adonde, si se ven la raja!

Risotadas de todos, mientras mi hermano me comentaba que no era chiste. Claro, el día anterior llegó a mis manos una copia de Duro de Matar 4, película aun no estrenada, que circula en una calidad impresionante. A todo esto, cuando le conté de este suceso a un amigo, este me comento otras experiencias. Para el chiste. Las reacciones con estos spots son bastante usuales.

Pero no todo siempre ha sido un mar de buenas copias. Por el contrario, este es el mundo de la copia chanta. Ya lo saben los tontorrones que compran películas en el Paseo Ahumada. En ese sentido, recuerdo claramente los orígenes de esta industria ilegal. Mitad de los noventa, sin un Internet masivo que ayudara a las redes de distribución mundiales. El auge de las copias grabadas con una cámara disparaba lo que en su tiempo se traducía a tratar de sacar el anti-copia inefable de los VHS. Directo del cine a las cintas de los videograbadoras. Letras blancas borrosas. Una calidad digna de basura. B-a-s-u-r-a.

Uf, los viejos tiempos. Todo era tan distinto sin internet. Me doy puñaladas al recordar todas las películas que denigré. Muchas las he re-apreciado en DVD, aunque claro ahora tengo una edad que en ese infante tiempo no tenía, y definitivamente no existe comparación en la calidad de imagen. Por ello, es chistoso leer en distintos foros de discusión, opiniones de aquellos que critican las películas al verlas en una copia de mala calidad. Descaro total.

Ciertamente, todo cambio con la digitalización. Sabemos que la tecnología funciona en ambos lados. No solo ayudó a mejorar la calidad del producto. A su vez, permitió que la aparición del DVD multiplicara las posibilidades de duplicación, abaratando los costos de copiar una película y sin duda los piratas también se han enchulado. Las copias ya no sólo abarcan la grabación trucha a las pantallas de los cines, como en este ejemplo:

DVD-Screeners, Telesync, Telecine, etcétera. Las posibilidades de acceso son variadas y, la mayoría de las veces, su aparición es inmediata tras el estreno en el cine. Aquí viene lo de la gran calidad que vi en la copia Duro de Matar. Filete, John McClane. No pude aguantarme a verla en el cine: ¡Yippee-ki-yay, motherfucker!

Ahora, retomando, la cuestión no es profundizar si la “megaindustría piratera” tiene derecho a existir. El punto es: ¿Dónde se rompe la barrera entre el derecho a copiar un producto y el lucro al hacer uso de éste?. Desde mi óptica, el verdadero daño a la industria no va de la mano si se copia o no una película original. Tampoco quiero defender a todos los piratas, ya que el lucrar con las copias es un delito. Me guste o no, lo haga o no. Además, los verdaderos malosos van más allá en la piratería haciendo productos legales, pero que son toda una copia de otros. Disculpen, acabo de ver – recién – la malísima Eragon. ¡Pura copia!. En fin.

Dejo en claro que, para mí, el verdadero daño es ver una película en mala calidad. He aquí mi propuesta: Quemar en la hoguera a aquellos piratas que lucran vendiendo esas copias bastardas. Traigamos a Bruce Willis para dicha tarea. Total, si se la puede contra un avión utilizando solamente un camión en la última película, demás logra algo en este ámbito. En todo caso, toda esta crónica de la piratería tiene que ver – además de John McClane y Los Simpsons – con que actualmente se discute la implementación de un impuesto, no menos polémico: el impuesto a la utilización de CDs y DVDs además del uso de Internet, impulsado por los sellos la señora SCD.

Otra de McClane

Los defensores del Derecho de Autor, desde su vereda, lloran por el daño a una industria que supuestamente ha malentendido el derecho a la copia privada. Ansiosos contratarían a John McClane, Jack Bauer & Chuck Norris para borrarlos de la faz del planeta. Por el otro lado, con un pañito en la cuneta otros se defienden por los derechos que tiene cada persona. Incluso, abogando por los derechos constitucionales En fin, el tema no es fácil, y da para un tema que sobrepasa a esta sección de Cine y TV.

En definitiva, existen aquellos más papistas que el papa que dicen que toda piratería es mala y no debe ser usada. Aleluya. Los mismos se olvidan que los artistas no ganan nada gracias a los porcentajes ínfimos de los sellos. Otros, van al extremo y copian todo lo que se les cruce. Desvirgadores de dvd sin uso, a niveles de psicopatearla pesado.

Puede que todos tengamos tejado de vidrio. Como decía Bart Simpson al escribir en su conocido pizarrón en la pantalla grande: “No debo descargar ilegalmente esta película”. Como vemos, hasta el amarillento y, ahora empelotado muchacho, la ha descargado. ¡Ay, caramba!. A fin de cuentas, creo que es decisión de cada uno. Al menos yo elegí no ver copias de mala calidad, dañan mi dvd del mal. ¿Y tú?…

PD: El vídeo de youtube está pirateado con fines informativos. XD

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6 Comentarios Comenta ↓

  1. 1

    FUi al cine a ver los Simpsons… estuve a punto de piratearla pero me dió lata.

    La verdad es que todo esto se arregla con una correcta repartición de impuestos. A diferencia tuya encuentro una idea sumamente inteligente, poner un impuesto (no para la SCD sino estatal) a los DVDs y CDs virgenes… SIEMPRE Y CUANDO… Ese aumento de impuestos se vea reflejado en una baja muy mayor a los impuestos de los productos originales.

    Así lo hacen en EE.UU. y funciona bien. ¿Para que quiero vender pirata si me sale tan caro como la original?… Y dejamos los DVDs y CDs para cosas mas utiles.

    Mmm… Personalmente no pirateo… lo bajo y lo tengo todo colapsando el PC.

    Jajajaja.

  2. 2

    Bajando desde Internet, ya estas pirateando. El pirateo ha evolucionado y ya no es solo poseer una copia. Ya sea de una pelicula, serie, juego, libro, que se yo.

    Por ello, como señale, el impuesto afectaría también el uso de Internet.Ahora, ¿aparte de lo estafadores de los planes de internet de Timófonica, VTRobo y el resto, quieren ponerle más?. SAAAAAAAAAAAAAAAAAÁ

  3. 3

    Na, yo hablo de impuesto al DVD virgen noma, no al internet ni a la obtencion de contenido… El impuesto sería al sistema contenedor con el cual el intercambio y negocio de un producto pirata se hace sencillo.

    Si alguien quiere tener pirata, que sea en su PC (aun es ilegal), pero al menos no hace negocio y produce en cantidad.

  4. Robinson Silva #
    4

    Nacho, sorry pero me parece un poco fascista tu comentario en orden a la regulación de las cosas para beneficio de unos pocos; te digo ésto, por cuanto las personas que cuentan con internet – con la velocidad adecuada para descargar – y con los conocimientos y tiempo para hacerlo, es realmente poca (entre las cuales al parecer tú te encuentras). Sucede que las personas que necesitan conectarse con otra música, apreciar buen cine etc,etc,etc, son todos los individuos en una sociedad y no sólo quienes tienen dinero para hacerlo.
    por otro lado es curioso como parece que el que unos cuantos se beneficien económicamente del pirateo, sea para algunos causal de rechazo de esta práctica, en desmedro de todos quienes nos beneficiamos por acceder a cultura al precio que realmente debiera tener si eliminamos de la cadena a todos los intermediarios inexcrupulosos, que enarbolan la bandera antipiratería y finalmente terminan explotando a los artistas y limitándoles su genio creativo.-

  5. 5

    Robinson, se que toda vision que proteja el derecho de un autor parece facista, pero parece… no lo es.

    El copiar es un robo, queramoslo o no. Estas robandole: Su musica a un artista, su producción a una película, el trabajo de cientos en un videojuego, etc, etc…

    Concuerdo respecto a la cadena de producción, eso hay que eliminarlo en la música, pero… ¿Y el cine? ¿Y los softwares? ¿Y que pasa con los artistas que SI QUIEREN ser parte de la cadena de producción?

    El tema es un poco mas complejo que sencillamente pensar en quienes no tienen para comprarlo… ¿Si no tienes plata para una casa, vas a robar una? ¿Un auto? La necesidad de algo no debe significar que se robará ese objeto. Lo que debe hacerse es reorganizar las políticas de productividad e impuesto para que el mercado legal sea más viable que la piratería.

    Saludos.

  6. Robinson Silva #
    6

    Haber Nacho, el tema es largo y sería bueno debatirlo en los niveles que corresponden, pero por algo se empieza. En primer lugar, el señalar que determinada conducta es un delito no sólo tiene que ver con la tipificación en un código, las leyes deben obedecer a la conducta de una sociedad; en primer año de derecho un profesor nos enseñaba a raíz del proceso de formación de la ley, que esta debía ser racional y obedecer a las costumbres de la sociedad en que se iba a aplicar, y nos ejemplificaba diciendo que una ley que prohibiera a las madres amamantar a sus hijos estaba condenada a ser letra muerta. Por ello me parece necesario un debate en orden a definir posturas acerca del derecho de autor, partiendo por el hecho de ser una conducta penalizada recién a partir de 1710 “El estatuto de la Reina Ana” como consecuencia directa de la invención de la imprenta, lo cual posibilitó la masificación de obras y despertó el apetito de los mercaderes de siempre; créeme que con anterioridad a esa fecha existieron obras artísticas maravillosas, pero el oficio del artista como el de cualquiera de nosotros redituaba por el trabajo diario (léase teatro, presentaciones en vivo, clases de dramaturgia, etc, etc, etc). El pretender que el arte sea una actividad de tal privilegio que permita a alguien usufructuar una vida entera y más por la creación de una obra que le demandó x horas de trabajo realizar, horas que para nosotros se pagan una sola vez, me parece una invención malévola y atentatoria contra el acceso a la cultura, los derechos de autor son tan arbitrarios como lo es el plazo de explotación asociado a ellos, el cual ha variado (aumentado) en proporción a las batallas legales y el Lobby que han hecho las grandes compañías de espalda a las sociedades. En fin para no saturar este espacio voy a cerrar este post señalando que la sociedad es lo que nosotros construimos, desafío a nuestras autoridades a recoger el pensamiento y las costumbres de la gente en materia de derechos de autor, y estoy seguro que ninguna ley va a frenar la fotocopia de libros, las compilaciones de discos, las copias de películas etc. No existe dinero en el mundo capaz de satisfacer la demanda cultural de una mente ávida de conocimientos, !entonces ¿que vamos a hacer, ¿cuál es el mal menor, ¿una sociedad sin cultura, ¿o un sello multinacional derrumbándose ante las nuevas posibilidades de la tecnología. Me parece que las sociedades tarde o temprano se libran de sus quistes, no se puede tapar el Sol con un dedo, el arte jamás va a morir, las expresiones culturales tampoco lo harán, porque son la expresión del alma de un pueblo y no un producto más del cual rentar, aunque desaparezcan todos los intermediarios del negocio y con ellos los productos artísticos artificiales el arte jamás perecerá, tan sólo se depurará dejando a quienes lo realizan por la razón correcta.
    Esto que a priori puede parecer totalitario y digno de Cuba, no es tan así, de hecho el licenciamiento de obras está sufriendo transformaciones dramáticas en el mundo, pero como todos los procesos de reforma cultural demoran 20 o 30 años en llegar a Sudamérica, por acá están aprobando normas que endurecerán las penas para los despreciables piratas, y subirán los precios a los proveedores de servicios y a los soportes, sin embargo no he escuchado a autoridad alguna refiriéndose al tema (¿no será algo impopular?). Para terminar y para que el debate sea serio, decir que no se puede estar medio embarazado, o sea que si te descargas algo de Internet, copias una canción desde un pendrive a otro, respaldas la película que te prestó un amigo, fotocopias un libro, cantas una canción, chateas en tu Windows mula, grabas el cine Chileno desde tu VHS, te compras un documental de la BBC en el Bio Bio (aunque sea para saber acerca de tu bebé recién nacido), mandas un currículo por internet hecho en tu Office mula, etc, etc ,etc, “ERES UN PIRATA”, “Cabe destacar que para la configuración de estos ilícitos no se contempla la exigencia del elemento subjetivo ánimo de lucro”. ¿Acaso un pequeño escalofrío recorre tu cuerpo?, bueno no te preocupes, hasta donde yo sé, aún no persiguen a éste tipo de piratas, pero legalmente nada les impide hacerlo.
    Una última confesión, todas las personas que conozco (absolutamente todas) de acuerdo a la ley Chilena son piratas, !perdón “somos piratas”,.-



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